
Reza el dicho: “AMOR DE LEJOS ES DE PENSARSE“, cuando había cortejo, noviazgo, pretensiones y hasta amores prohibidos y furtivos. Eran otros tiempos.
Como olvidar para las viejos personas románticas “El amor en tiempos de Cólera” -de García Márquez-, “Anna Karenina” -de León Tolstoi-, “Como Agua para Chocolate” -de Laura Esquivel- y “Diario de una Pasión,” -de Nicholas Sparks-, por citar algunos ejemplos de romances a distancia, distanciados y diferidos por encuentros y momentos especiales, esporádicos y truncados. Eran amores sublimes, sufridos e irreales, como maldiciones.
Ahora es totalmente al revés, los amores a distancia, amores por match, por chat, por crush, y similares son la moda, son lo de hoy, son lo que quieren las personas: enamorarse sin compromiso, sin interés real, sin convicción y sin amor. Es la sublime irrealidad de un sueño de noche de verano o la pesadilla de una tormenta invernal.

Amor es el juego de la era digital, sin contacto físico, sin rozar la eternidad de conjugar dos cuerpos, dos almas, dos esencias, dos mentes y dos corazones al materializar su pasión, prefieren al parecer mío, de NO conocerse, de NO interactuar en lugares y tiempos determinados, de NO convivencia física, de NO tener amor físico y NO verse directamente.
Es el tiempo del Amor virtual, del amor NO verdadero, del Amor en tempos digitales, de AMORES LEJANOS…
