
La ilegalidad y la corrupción se generan por la inoperancia de la impartición de Justicia, la Ley no se aplica espontáneamente, su naturaleza aspira a ser perfecta, pero al no cumplirse y acatarse de manera voluntaria y espontánea por la mayoría de la población, se vuelve en siempre ser de deber ser, por lo que, en consecuencia, su aplicación, acatamiento y observación se harán de manera obligatoria por medio de su sanción y ejecución forzosa por parte de las Autoridades, esa la razón de ser de un Estado de Derecho.
Sin embargo, si no se aplica esa sanción, no se acata la Ley, no se cumple y por ende, no se observa, lo que vuelve a los sujetos y Población obligada a ser IMPUNE ante ella, lo que la convierte en letra muerta, ya que se hará costumbre su desacato, su inoperancia y su desconocimiento de su existencia…
Si las personas van obteniendo prerrogativas y perdones por sus malos hábitos, sus errores, su desobediencia, su desacato, sus violaciones constantes a la Ley, la IMPUNIDAD se hace ya parte de sus atribuciones, por eso, en una emergencia sanitaria o una emergencia por Guerra, no acatan la más mínima sugerencia de cuidarse para no ser víctimas de una enfermedad, un riesgo de contagio o un riesgo de violencia, si no hay Tribunales ni Juzgados para dirimir sus controversias, exigir el respeto de sus derechos y el cumplimiento de las obligaciones que tuvieren, se vuelve entonces la Anarquía del sistema legal de hacer Justicia de propia mano.
Si las Autoridades juegan a exhortar y confundir a la población con. mensajes contradictorios, sin sustento legal de mandato y sobretodo, de no ejercer sus facultades para decretar un Estado de Alarma y Emergencia, entonces estará como lo está, incapacitado para ejercer un control de las situaciones que debe controlar, la IMPUNIDAD es y será la marca patentada del Fracaso de sus estrategias aplicadas.
Ahora imaginemos todo esto con la supuesta aplicación de una o varias vacunas milagro, que para que tengan efectividad, deben de vacunar a un 75% de la población Mundial, y de un país como México, de 126 millones de personas, que son 94’500,000 de personas, lo que llevará años.
Entonces, los que piensan vacunarse y lo hagan, creerán que aparte de tener impunidad, también tendrán INMUNIDAD ante una enfermedad que ha mutado, muta y mutara varias veces, pero que con ella podrán hacer y harán lo que quieran una y otra vez.. Esa combinación de IMPUNIDAD e INMUNIDAD es más peligrosa cada día que pasa en esta segunda etapa de la decadencia mundial.
Que lejos estamos de cuando los axiomas jurídicos eran también mandamientos y cánones éticos, sociales y cívicos
«el incumplimiento de las obligaciones es la renuncia implícita de los derechos»
⭕ Carpe Diem
LRB
