
Como siempre se es sabido, uno de los sectores más vulnerables y poco sonados en la actualidad en México es la niñez, tal parece que nos encontramos viviendo aún en un país que no se encuentra capacitado de manera adecuada y que deja en segundos planos a este sector tan vulnerable de la población que son nuestros niños.
A pesar de que nuestro país se encuentra incorporado a diversos Tratados Internacionales que velan por su integridad, como lo es la Convención de los Derechos del Niño y de igual manera ha ratificado diversos Tratados Internacionales, México debería de promover el cumplimiento tanto de las leyes como los organismos encargados de velar por sus derechos.
Ahora bien, dicho lo anterior, tendría que ser una prioridad el interes superior de la infancia para nuestro país, el cual en los últimos tiempos no se le ha dado la relevancia que este requiere dentro de un sistema jurídico apropiado y dirigido de manera idónea a nuestros niños, como es el acceso a la justicia, si bien es cierto que existen leyes que los protegen es bien sabido la falta de conocimiento y conciencia de los procesos que involucran a los niños, por lo que se les debe de dar las herramientas adecuadas que ellos requieren dentro y fuera de algún proceso, debe de ser confiable para la infancia que ellos tengan la seguridad que al acercarse a un órgano de justicia tendrán apoyo, resguardo, comprensión pero sobre todo un acceso digno a la justicia.
Parece ser, que en estos tiempos el acceso a la Justicia Infantil se ha convertido únicamente en una cifra más, y no en una implementación adecuada que dé resultados eficaces, que se vean reflejados, no solo en las sentencias que emiten nuestros juzgadores en materia, sino también, en el marco jurídico y social que los rodea.
No es solo crear e implementar mecanismos de defensa y protección si no también es cuidar y salvaguardar sus derechos en todas las esferas de sociedad, dentro y fuera del ámbito jurídico, ya que actualmente nos encontramos en una realidad cruda en donde día a día es más común ver a niños que cometen, son partícipes o víctimas de diversos delitos, como lo son desde un robo hasta un homicidio, se escucha común pero no debe de ser así, ya que atrás de estas conductas atípicas en la niñez hay un grave tras fondo social y familiar que los rodea en la mayoría de los casos, por que que se an convertido en un blanco fácil de ocupar para comisión de diversos delitos haciéndoles creer en la mayoría de los casos que por ser menores de edad no recibirán una sanción o penalidad por su edad, pero sin embargo no sólo es la sanción que el estado te impone si no también las dificultades con las que se enfrentan durante y al final del proceso.
Día con día evoluciona la niñez y con ella debe de evolucionar la Justicia, las Instituciones y los Organismos en base a sus necesidades, no podemos encontrarnos en un marco jurídico que puede estar actualizado, ir al día pero no aplicado de manera idónea, dejando a la deriva y con lagunas jurídicas lo que debería de ser un bloque sólido de justicia y derechos para nuestra niñez.
Es por ello que como juzgadores y litigantes no debemos de dejar de lado la importancia y trascendencia que tiene un tema tan importante dentro de la justicia y sociedad, debemos de enfatizar y puntualizar que dentro de la observancia de un marco jurídico también se cuenta con mecanismos de defensa y protección, con base a lo anterior es de cada uno en su papel de juzgador, litigante y ciudadano darles el uso idóneo a favor de nuestra niñez.
Licenciada en Derecho Alondra Martínez Mota
