Matrimonio sin Causa, Divorcio sin Causa

Autor: Ignacio Colín Pérez

La “desunión” del hombre y la mujer se ha vuelto muy común en los últimos tiempos dentro de la sociedad mexicana, al menos de manera muy impactante en el Estado de México, y me refiero específicamente a esa disolución de vínculos denominada divorcio.

El Estado de México siempre ha sido ese receptor y emisor de aquellas “tendencias jurídicas” motivadas por fenómenos sociales, muchos de ellos mundiales, que deberían provocar primeramente un análisis exhausto de sus Legisladores basándose en estudios sociológicos, psicológicos, económicos, etc. algo que no sucede; siempre nos hemos considerado como una Entidad Federativa a la “vanguardia” en el rubro del Derecho.

El divorcio se ha convertido, entre muchas, en una de esas tendencias provocadas por un fenómeno social denominado “Libertad”; el Derecho se ha encargado de regularlo de una manera completamente ligera, es decir con plena ausencia de protección al Matrimonio en sí, consecuentemente a la Familia; el Derecho se ha encargado de proteger una “Libertad” sin valores.

Hace algunos años, aun el divorcio era considero todavía como aquella figura jurídica de excepción, hoy en día se ha convertido en un “producto del Derecho” que podemos ver anunciado para su venta en $3,000.00 en las afueras de diversos despachos de abogados. Se ha vuelto en aquella “solución” sobre la irresponsabilidad de unión entre dos personas (ahora hasta del mismo sexo).

En algún tiempo ya, cuando todavía existía lucidez entre nuestros Legisladores, así como una equilibrada opinión de grandes Juristas en nuestra sociedad, el Matrimonio era considerado una Institución, y por ende, la Familia se beneficiaba de ello; ahora se han tenido que reducir esos beneficios y prerrogativas para “adecuarnos” a tiempos modernos, a la “Libertad” que tanto se profesa hasta en un entorno mundial.

El Estado de México ha sido vanguardista en esto, su “Divorcio In Causado” resulta ser el más práctico, sencillo, solicitado y consecuentemente más vendido; tan sencillo como lo es el solo presentar una solicitud escrita (ya no demanda), copias certificadas de acta de matrimonio e hijos (si los hubiere), y una propuesta de convenio, que no es más que un cínico “machote” proponiendo soluciones derivadas del posible divorcio, esto de la mano lógicamente del hecho de que “no muera” el solicitante del divorcio cuando menos en dos meses para que se presente a las dos “juntas de avenencia” y se le decretará la disolución del vínculo matrimonial.

Si observamos, el Divorcio In Causado resultaría ser contrario para aquellas teorías que determinaban que el Matrimonio era un Contrato, los efectos que se van desarrollando dentro del procedimiento, que provoca la solicitud de dicho Divorcio, lo van determinando de esa manera; es decir, para el “Divorcio Sin Causa” ya no se necesita la “Voluntad” de una de las partes como en su inicio lo fue el matrimonio, ya no es tomado en consideración si el “solicitado” tiene la voluntad de decidir sobre la continuación del matrimonio o no, basta con que el “solicitante” inicie su solicitud y culmine el ligero procedimiento para que el Juez decrete la disolución matrimonial, luego entonces se rompe con una de esas características de los contratos, que es la voluntad de las partes; y si vamos más allá, me atrevería a decir que el Divorcio In Causado lesiona la Solemnidad del Matrimonio.

Aún tengo dudas si es correcto emplear el término “solicitado” para aquellas personas a quienes se les notifica que su cónyuge les requiere el divorcio in causado, porque pareciera que por el termino con que se les denomina aún les quedará la posibilidad de negarse a lo solicitado, como si esta modalidad de divorcio les permitirá defender su voluntad.

El Divorcio de antaño era mediante un verdadero Juicio, se escuchaban a las partes, se desahogaban pruebas, y se tenía que acreditar cuando menos una de las veintenas de causales para su procedencia; hoy en día el multi solicitado Divorcio In Causado y específicamente su solicitud, se asemeja a aquella característica de los títulos de crédito, ya trae aparejada una ejecución o bien pareciera ya una prueba pre constituida.

El Matrimonio es necesario en toda sociedad, es una Institución, surge de la necesidad natural humana de convivencia, forja responsabilidad, disciplina, y protege una diversidad de bienes que jurídicamente deben estar tutelados; el Divorcio In Causado resulta ser una muestra clara de la Decadencia Social y Jurídica de nuestra sociedad.

⭕ Carpe Diem

Ignacio Colín Pérez

Maestría en Derecho Procesal Penal

Abogado Postulante  y Titular en el Despacho Jurídico “Abogados & Asociados” A.C.

Catedrático en la Universidad del Valle de México

1 comentario en “Matrimonio sin Causa, Divorcio sin Causa

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