El Costo de la Justicia de la Unión

Autor: Ignacio Colín Pérez

En aras de la Justicia, la humanidad siempre ha buscado mecanismos para evitar el abuso del poder de sus gobernantes, el ser humano en sociedad busca “garantías” de su gobierno para tener así una certidumbre de su vivir diario dentro de un Estado, que si bien ahora son llamadas “Derechos Humanos”.

El Estado Mexicano no ha sido la excepción, la creación del Juicio de Amparo en su momento, y aún en nuestros días, internacionalmente es considerado un imponente mecanismo jurídico para la defensa y salvaguarda de garantías o derechos humanos, probablemente la más grande obra del acervo jurídico mexicano.

Nuestra Carta Magna fundamenta en sus artículos 103 y 107 el Juicio de Amparo, por ende la Ley en la materia.

Muchos estarán de acuerdo conmigo en que la figura jurídica más noble de nuestro Derecho, y lo que representa, lo es la Institución de El Amparo; su naturaleza es guardar ese equilibrio de Poder que como gobernados otorgamos a nuestro Estado para un debido y justo Gobierno. Aún con sus matices, como lo puede ser la llamada “Formula Otero” (relatividad de las sentencias), el Amparo tiene esa noble finalidad de proteger y salvaguardar los derechos humanos de personas afectadas o bien desprotegidas dentro de la tutela del Estado Mexicano.

Aquellos que estudiamos esta materia en nuestras Universidades, y sin quitar méritos a las demás asignaturas, era causa de orgullo y plena entrega al aprendizaje, a esa técnica jurídica con que debe ser tratado en Juicio de Amparo.

Aun recuerdo a mi Maestro de Derecho de Amparo en esa primera clase del curso, quien nos describía la importancia del Amparo y la protección de la Justicia Federal en casos específicos; hablaba de situaciones casi increíbles en donde el Amparo había sido otorgado, mencionaba un caso particular de una persona que al ser perseguido materialmente por la Policía, entró a un restaurante y se percató que dentro de éste se encontraba un Juez de Distrito, al verlo en una servilleta solicitó el amparo de la justicia federal, el Juez de inmediato concedió la suspensión del acto reclamado para que dicha persona no fuera detenida; el caso más raro fue aquel de una persona en las mismas situaciones y que solicitó el Amparo de la Justicia Federal en una cajetilla de cerillos.

Pero entonces, en los últimos 20 años se han suscitado cambios tan marcados y pragmáticos en la Institución del Amparo, que surgen varias interrogantes a debatir, como lo son:

  • ¿Qué ha pasado en nuestros días con nuestro Juicio de Amparo?
  • ¿Porqué solo escuchamos en las noticias que el Amparo ha sido concedido a politicuchos, empresarios o funcionarios públicos corruptos, como el caso reciente de Emilio Lozoya?
  • ¿Porqué nosotros como litigantes vemos cada día más y más deficiencias en el estudio y resoluciones judiciales que atienden el Juicio de Amparo?
  • ¿Porque se ha “pervertido” nuestro Amparo?

Es obvio, debemos comenzar por analizar primeramente a aquellos que vigilan su buen procedimiento, a nuestra Autoridad Judicial Federal que emite resoluciones de Amparo, que interpreta, que Juzga y Ampara, es decir a nuestro Poder Judicial Federal y su Consejo de la Judicatura.

Aquellos que han reconocido recientemente que existe corrupción en las entrañas del Poder Judicial, esto por propia boca del Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, prácticamente a su llegada al cargo. No pasando por alto el reciente escándalo que ha provocado las transferencias millonarias hechas a las cuentas bancarias del Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Eduardo Tomás Medina Mora.

Indudablemente, esta corrupción dada dentro de nuestros Tribunales Federales utiliza al Amparo como aquel mecanismo o medio que les permite la venta de “la Protección de la Justicia de la Unión”; es por ello que esta noble figura jurídica ha perdido gran parte de su esencia, de su debida finalidad, y por consiguiente de credibilidad.

Considero un gran avance el reconocimiento de la corrupción que se hace por parte de la nueva Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Unión, creo que aún podemos rescatar a nuestro Amparo, aunque el precio por el costo de esa Justicia de la Unión será muy alto.

⭕ Carpe Diem

Ignacio Colín Pérez

Maestría en Derecho Procesal Penal

Abogado Postulante  y Titular en el Despacho Jurídico “Abogados & Asociados” A.C.

Catedrático en la Universidad del Valle de México

1 comentario en “El Costo de la Justicia de la Unión

  1. No olvidar el Amparo a priori, que solicitaba (eso decía) Palillo antes de actuar y hacer su crítica al Gobierno en las Carpas de la Ciudad de México, un Amparo Social para la libertad de expresión…

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